Ruta Santiago del Estero

Santiago del Estero. La gran cuenta pendiente de Revolución Pelota. En Buenos Aires el verano cae lentamente y el invierno se asoma nuevamente en el horizonte, pero acá poco saben de frío, el calor gobierna gran parte del año en esta provincia ubicada en el centro de Argentina. Calentamos agua para el mate, cargamos la camioneta y tomamos la ruta 34, esa misma ruta que te lleva a Tucumán, Salta y Jujuy. Tuki nos esperaba en Ingeniero Forres, pueblo de poco más de seis mil habitantes con la promesa de adentrarnos en el monte. Ahí donde pocos llegan, ahí donde muchos niños pasan sus días privados de muchas cosas, pero siempre esperando ese ansiado recreo para salir a jugar al fútbol.
 
Tuki, colaboradora de la parroquia de Forres, había dejado lista una habitación acogedora al costado de la capilla del pueblo para que podamos quedarnos a dormir.

De noche cayó una intensa lluvia que ponía en riesgo nuestro recorrido ya que los caminos son de tierra y arena. Pero las revoluciones necesitan un poco de suerte y por esas cosas del destino la zona donde teníamos prevista nuestra visita quedó seca al poco tiempo.

Seis de la mañana sonó la alarma. Tuki, con su chispeante sonrisa, nos esperaba con agua caliente para el mate. Luego de 25 kilometros de una ruta inestable nos adentramos en el corazón de Santiago del Estero.  El camino hacia la escuela era poco amigable. Tierra, barro y arena hacían el terreno muy inestable. Como salida de la nada apareció la escuela 185, 25 de Mayo, ubicada en el departamento de San Martín. Al lado de ella un potrero, los arcos estaban hechos con ramas y su travesaño con alambre y botellas.  Cuarenta niños asisten día a día a la escuela donde José Luis hace lo imposible para que los chicos tengan una buena educación y por sobre todas las cosas un plato de comida caliente.  Existen muchas necesidades pero sobra contención de parte de los maestros que entregan todo lo que tienen. Vocación de enseñar, vocación de acompañar, ejemplo para los niños.

Tuki nos marcaba los tiempos, nadie conoce mejor que ella la zona. Luego de repartir varias pelotas tuvimos que irnos para poder recorrer otro lugar.

Seguimos nuestro camino hacia la Escuela 899, donde 16 chicos nos esperaban junto a Veronica, maestra y directora en este paraje de Diaspa. En Argentina es día de paro nacional, pero nadie faltó ese dia a la escuela, asistencia perfecta nos contó Vero. Es que las revoluciones son un gran acto de amor y los chicos, más que los grandes, saben lo que es el amor.

El sol marca la hora de retirarnos. Con la satisfacción de la tarea cumplida, Tuki marca el camino de regreso a Forres. La llevamos hasta su casa y nos despedimos de ella con la promesa de volver en el corto tiempo.

Una sensación agridulce gobierna el camino de regreso a Buenos Aires. Algún día cierta gente entenderá que a los niños no les gusta comer promesas. Sabemos que no estamos resolviendo los eternos conflictos de hambre, salud y alimentación de esta provincia pero tratamos de que por al menos un rato los niños sean niños y puedan divertirse.

Revolución Pelota repartió 30 pelotas en su visita a Santiago del Estero.

Agradecemos el apoyo y la colaboración de Chevrolet-OneWorldFutbol, North Champ Fútbol y Dale Más.


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